Cómo se fabrica
El chasen tradicional está tallado de un único trozo de bambú, sin ensamblajes. La parte inferior del bambú se convierte en el mango; las paredes superiores se cortan en finas tiras y se doblan hacia adentro para formar las púas. El proceso completo, realizado por artesanos de Nara (la ciudad con mayor tradición chasen en Japón), puede tomar hasta 2 horas por pieza.
El mayor productor mundial de chasen artesanales es Takayama, en la prefectura de Nara, donde el 90% de todos los chasen del mundo siguen siendo producidos. Una familia artesana puede tardar años en aprender el oficio completo.
Número de púas y para qué sirve
- 72 púas (shiju-ni-hon-date): uso básico, accesible. Suficiente para usucha.
- 80 púas (hachi-juu-hon): el estándar para uso diario. Buen equilibrio durabilidad/espuma.
- 100 púas (hyaku-hon): espuma más fina y densa. El más popular para usuarios habituales.
- 120 púas (hyaku-ni-juu-hon): espuma de microburbuja muy densa. Predilecto para ceremonia formal.
Cómo conservarlo
- Antes del primer uso: sumérgelo en agua templada 2 minutos para hidratar el bambú.
- Después de cada uso: enjuaga con agua caliente, mueve suavemente para eliminar restos de matcha. Nunca uses jabón.
- Seca sobre su soporte (kusenaoshi). Las púas deben secarse en la posición curvada correcta.
- Nunca en el lavavajillas ni con agua a más de 80°C: el bambú se deforma y las púas se rompen.
Cuándo reemplazarlo
Un chasen bien cuidado puede durar 3-6 meses de uso diario. Las señales de que necesita reemplazo: púas rotas o sueltas (riesgo de que caigan en el té), deformación permanente que impide el batido correcto, o bambú oscurecido y con aspecto seco. Nunca uses un chasen con púas rotas.